Adolfo Bioy Casares

"Cuando tomaba prisioneros, [M. de Vaubecourt] los hacía matar por su hijo -que apenas tenía diez años-, para acostumbrarlo desde temprano a la sangre y a la matanza.
Tallemant des Réaux, Historiettes, XXXV".

----------

"El tono de la Prensa durante los veinte días que median entre el desembarco del emperador [Napoleón, al comienzo de los Cien Días] y su llegada a París refleja los movimientos de opinión: "El demonio se ha escapado de su destierro... El fantasma corso ha desembarcado en Cannes... El tigre ha sido visto en Gap. Han sido enviadas a su encuentro tropas que le harán perecer como un miserable aventurero en las montañas... El monstruo ha podido llegar a Grenoble gracias a una traición... El usurpador ha tenido la audacia de aproximarse a sesenta horas de la capital... Bonaparte llega a pasos de gigante, pero nunca entrará en París... Napoleón estará mañana a las puertas de la ciudad... Su Majestad se encuentra en Fontainebleau."
Emil Ludwig, Napoleón, IV, 16".

de "De jardines ajenos"